09/05/2014

Crónica de la nueva edición del festival, con Phoenix, Damon Albarn, Pet Shop Boys, The Prodigy, The Bloody Beetroots...

SÁBADO 3 DE MAYO

DAMON ALBARN

Si por algo debía ser recordado este SOS4.8, era por Damon Albarn. Ya mucho más que el líder de Blur, la figura de Albarn en la última década no ha parado de crecer y expandirse en todas direcciones. Desde el pop multicolor de Gorillaz, considerados al principio como una simple broma y más tarde como una de las macroformaciones más acertadas de cuantas hemos visto desfilar, pasando por su perfil de productor y colaborador de lujo, la figura del británico no ha parado de crecer. Todo ha trascendido y su nombre es el de un genio de la música contemporanea. Tenerlo entonces en el cartel solo para ti (al menos hasta el momento del festival) suponía un auténtico lujo y una oportunidad imperdible. A pesar de que la entrada para verle no fuera la más concurrida, ni mucho menos, Albarn dio un recital de savoir faire, de cómo afrontar una actuación a las 20:20h de la tarde y hacerla crecer hasta el lagrimal. Uno incluso se planteaba si llegar a creer su sinceridad en palabras como “estamos muy impresionados de vuestra respuesta, nos reconforta mucho a seguir con esta gira”. Pensando que quizás sí que estaba tan impactado.

Damon Albarn

El concierto tuvo un reparto de canciones pensadas para contentar tanto a la audiencia más curiosa como a la más fan. Se inició con los dos singles de su debut en solitario, ‘Lonely Press Play‘ y ‘Everyday Robots‘. La marcha al uno, sin estridencias, pero con un despliege de recursos de la banda que era celestial. Cuerdas, piano de cola, voces brillantes de acompañamiento, y él. En traje, con el pelo despeinado, esa sonrisa de dentura sin arreglar y una humildad tan creíble que hizo que todo fluyera a las mil maravillas. Repasaron la etapa Gorillaz con la misma suavidad y un excelente gusto en la selección (‘Tomorrow Comes Today‘, ‘Kids With Gun‘ o ‘El Mañana‘), e hicieron lo mismo con Blur y sus ‘All Your Life‘, ‘Out of Time‘ y el final. El final que muchos ya sentenciaron como uno de los mejores momentos que ha vivido el SOS4.8 en estos 7 años. La noche empezaba a estar con nosotros, pero no hacían falta muchos focos. El coro se preparó a sus espaldas, cubriéndolo en todo momento, y el público no dudó en unirse a esas voces para entonar una memorable ‘Tender‘. La garganta temblaba de emoción, pero había que seguir cantando al amor y la música y a ese gran regalo de Damon Albarn para todos nosotros. Maravilloso.

PHOENIX

Phoenix

Y Phoenix la volvieron a liar. Los de Versailles entonaron los primeros acordes de ‘Entertainment‘ frente al pulido salón de María Antonieta que se dibujaba al fondo del escenario, y de ahí no pararon, algo perfectamente ejemplificado por ese arranque ganador con ‘Lasso‘ y ‘Lisztomania‘, que ya vivimos en el pasado Primavera Sound 2013 y que define el concepto de concierto que tienen los de Thomas Mars: estampida de hits, algún momento de pausa electrónica con esa unión entre ‘Love Like A Sunset‘ y ‘Bankrupt‘, un depurado show visual y las ya habituales incursiones de Thomas Mars entre el público (menos abundantes esta vez). No faltaron, por supuesto, esas ‘If I Ever Feel Better‘, ‘Consolation Prizes‘, ‘Too Young‘, y ‘1901‘ que terminaron de desatar la locura popular, aunque también sobrevoló cierto aire de deja vu por la similitud de su espectáculo con el del año pasado en el festival barcelonés, con el único cambio de que esta vez fue más breve. Aún así, muy notables.

GOLD PANDA

Se echaba en falta propuestas refinadas de electrónica, y en la recta final del sábado las tuvimos, hasta el punto de que casi equilibraron la “brocha gorda” de la jornada anterior. Gold Panda venía con este Half of Where You Live bajo el brazo. Un disco continuista en su justa medida del laureado Lucky Shriner. La firma es apreciable desde lo lejos, pero aquí hay un caos menos melódico, algo que en directo parece remediar con un arte solo apto para las grandes figuras actuales. Un set que fue live, pero que compraríamos como sesión de DJ. No falló en ninguna transición, y no faltó el bombo, los punteos brillantes ni las voces sampleadas. Nos regaló hits como ‘You‘, ‘Brazil‘, o ‘Marriage‘, además de un inesperado bis de 25 minutos que no esperábamos… y si nos llegan a preguntar, le hubiésemos dejado que siguiera jugando con nosotros 25 o 30 minutos más. Sensacional.

PET SHOP BOYS & FANGORIA

Pet Shop Boys

A pesar de no tener nada que demostrar, Pet Shop Boys superaron las expectativas de una reaparición como cabezas de cartel. Tras una larguísima introducción/pre-concierto que parecía que no iba a terminar nunca, aparecieron con sus atuendos de cuervos plastificados y lograron contentar tanto a los seguidores de la vieja escuela como a los que se han enganchado en lanzamientos recientes como Electric. Y es que al lado de temas nuevos como ‘Fluorescent‘ o ‘Axis‘ lo que más abundaban eran esos hits que los han convertido en los reyes del pop electrónico, desde ‘It’s A Sin‘ a ‘Always On My Mind‘, pasando por ‘Love Etc‘ y ‘West End Girls‘, todo ello interpretado con la precisión quirúrgica (y la dosis de bailes) a la que nos tienen acostumbrados. Ejemplo para muchos, como declaraba minutos después Alaska: “Es un honor estar en el escenario que han pisado los Pet Shop Boys. Sed benévolos, no somos ellos”. Haciendo honor a sus predecesores, Fangoria dejaron el listón alto con un puesta en escena al nivel habitual de la casa y sin escatimar en el repaso a sus hits más descarados: ‘A Quién Le Importa‘, ‘No sé qué me das‘ o ‘Ni tú ni nadie‘ se intercalaban con la consonancia de ‘Absolutamente‘ o la más reciente ‘Dramas y Comedias‘, previo a la anunciada incursión en escena de Nancys Rubias (cuyo espectáculo tiene mucho más de performance que de concierto).

EROL ALKAN

Tras algunas incursiones por caminos en los que no convencía demasiado (colaboraciones con Boyz Noise y demás), Erol Alkan ha vuelto a su terreno más clásico y en el que mejor resultado ofrece: el techno de franja horaria tardía. Esponjoso y bailable, a ratos tarareable, se encargó de que nadie se marchara del escenario grande hasta pasadas las 7 de la mañana. Un maestro que ha recuperado su legado y ya hace honor al nombre que se había ganado. El final con ‘A Hold On Love‘ junto a los voces de Saint Etienne y el ‘Only Love Can Break Your Heart‘ escenificó a la perfección la sensación de final de festival. Melancolía, amor, diversión, baile, amistad, pena, vacío, cansancio y el no querer que termine nunca. Larga vida a los festivales.

Texto: Jordi Isern y Silvia Suárez

Fotos: Equipo HELMET

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