12/11/2013

Los gallegos ofrecen su enésimo conciertazo, esta vez perfectamente teloneados por Autumn Comets.

Hace tiempo que por aquí tenemos por pecadores flagrantes a todos aquellos que pierden alguna oportunidad de ver sobre el escenario a Triángulo de Amor Bizarro. Consecuentes como somos, intentamos predicar con el ejemplo. Nos hemos cruzado con ellos tanto en salas como en festivales, se celebren a cubierto o al aire libre. Incluso en diminutos garitos que acogen conciertos casi improvisados. Un sinfín de encontronazos que siempre terminaron de la misma forma, sin excepción: oídos pitando, camiseta chorreando y pecho retumbando. El desenlace se ve venir a kilómetros de distancia, aunque alcanzarlo sigue dando el mismo gustirrinín que la primera vez. Como en los mejores capítulos de la saga 007: desde la primera escena sabemos que Bond se llevará a la chica y triunfará en su misión tras superar algún que otro contratiempo, pero qué bien lo pasamos durante el trayecto. Antes de la peli de acción, el pasado viernes tocó documental de naturaleza. Filmado en el Polo Norte, para más señas. Y es que el post-rock amable de Autumn Comets, los teloneros que abrían la velada en la Joy Eslava, suena a gigantesca llanura helada, a aurora boreal, a glaciar descongelándose. No es complicado cerrar los ojos e imaginar todo eso al escuchar las canciones de A Perfect Trampoline Jump, su debut, y, sobre todo, Moriréis en Camboya, el disco que venían a presentar. Algunas se despliegan tensas y grandilocuentes con la ayuda de violín y cello; otras tienden hacia la contemplación más reposada. Todas son bonitas, minuciosas y se sujetan infinitamente más en la instrumentación que en las voces (son siete, pero Julián P. Campesino es el único que tiene asignado micrófono). Junto a ellas pasamos cuarenta evocadores minutos que pasaron volando.

triangulo y autum 3

”Bienvenidos a este reducto sin mierda. Sin mierda, sin Esperanza Aguirre y sin mierda. Aquí, sólo rock and roll”. Esas redundantes palabras salieron de la boca de Isa Cea, pequeña pero siempre matona, nada más colgarse el bajo. Y rock and roll hubo, aunque tardó en llegar. O, mejor dicho, tardó en explotar. En ningún caso fue por culpa de los propios Triángulo, en cuyo diccionario no aparecen recogidas palabras como ”freno” o ”contención”. No tienen ni la más mínima idea de qué significan y no parece que a estas alturas vayan a descubrirlo. ”Hay limitador”, explicó Isa a todos los que no estaban de acuerdo con el espinoso asunto de los decibelios. Ese aparatito del infierno deslució una apertura que podría haber sido de homicidio y, finalmente, quedó en tentativa de: ‘La Malicia de las Especies Protegidas‘, ‘El Himno de la Bala‘ y ‘Estrellas Místicas‘. Toma ya. Tres himnos que, ay, no atronaron como suelen. De ahí en adelante, todo se pareció más a lo que cabe esperar de un directo de Triángulo de Amor Bizarro.

Quizás algún héroe se atreviera a saltarse a la torera las normas y apagara el limitador. O puede que el cacharro no aguantara la presión que imponen los gallegos y decidiera dimitir de sus funciones. Pero el caso es que ya no hubo más quejas: el rock and roll había explotado. Sobre las tablas y, como consecuencia, en la pista, tomada por un maratoniano y multitudinario pogo. De los sanos, de los divertidos, de los que resultan absolutamente necesarios de vez en cuando. Sobre ella, sobre la pista, fue cayendo un bombazo tras otro. Respiros, los mínimos. Si acaso, las tétricas ‘Un Rayo de Sol‘ y ‘Super Castlevania IV‘, que comparecieron seguidas en el primer tercio y sirvieron para tomar algo de resuello inicial. Todo lo demás se desarrolló a toda leche: sin tiempo para recuperarse de esa descarga que es ‘Robo tu Tiempo‘, ‘El Fantasma de la Transición‘ pedía sitio a empujones; pisándole los talones a ‘Amigos del Género Humano‘ aparecía una ‘De la Monarquía a la Criptocracia‘ que sigue arrollando como en 2010. Y justo cuando podría parecer que la definitiva recta final iba a quedar algo huérfana de hits, estos animales demuestran tenerlo todo controlado disparando la despechadísima ‘Ellas Se Burlaron de mi Magia‘ y dos temas de su debut, ‘Isa Vs. El Partido Humanista‘ (más vigente cada año que pasa) y ‘El Crimen: Cómo Ocurre y Cómo Remediarlo‘. Mamporros arriba y abajo del escenario. Adrenalina disparada en todas direcciones. Mala leche a espuertas. Y ni rastro del bis. Eso es para los que dejan los deberes para última hora.

Fotos: Claudia Signori.

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