30/01/2013

El tercer trabajo de los neoyorkinos estará influenciado ''por Aphex Twin y la música house''.

Que levanten la mano aquellos a los que el segundo álbum de MGMT, Congratulations, se les atragantó. Aquellos a los que se les hizo bola. Aquellos que fueron en búsqueda de otra ‘Kids‘ y volvieron escaldados, con el rabo entre las piernas y con un mareo de tres pares. Aquellos que aún no le han encontrado la salida a laberintos como ‘Siberian Breaks‘ o ‘Lady Dada’s Nightmare‘. Todos aquellos que se den por aludidos, que serán muchos, deben agarrarse: vienen curvas. Es así porque ya asoma en el horizonte un tercer disco que apunta a vuelta de tuerca, a nuevo órdago en cuanto a poner a prueba al oyente se refiere. Andrew VanWyngarden y Ben Goldwasser pasaron gran parte del pasado año dándole forma en compañía del alucinógeno productor Dave Fridmann, a base de extensas sesiones de trabajo en las que la improvisación llevó la batuta. En los Tarbox Road Studios de Buffalo, rodeados de cachivaches y cacharrería electrónica y sin la compañía de una banda. Si nada se tuerce, se publicará durante el próximo mes de junio. Todo eso lo sabemos gracias a una jugosa entrevista, publicada en Rolling Stone, en la que los neoyorkinos confiesan que Aphex Twin (!) y la música house están entre las influencias de su nuevo material. También aprovechan la oportunidad para lanzar una advertencia sobre el resultado final: ”no estamos intentando hacer música que todo el mundo consiga entender a la primera”. Avisados quedamos. Nosotros y su potente y ya resignada casa discográfica, Columbia Records (”no hay ilusión por su parte en que nos convirtamos en una banda top 40”, cuenta VanWyngarden). Aunque, a estas alturas, ya nadie debería llevarse las manos a la cabeza ante una más que posible marcianada: son MGMT y parecen dispuestos a volver a hacer lo que les de la gana, más allá de que alguien les comprenda.

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