¿Qué ocurriría si, a final de año, publicáramos un top con los mejores sellos discográficos de la temporada? No se hagan demasiadas ilusiones (bastante tenemos con recopilar discos y canciones), pero el hipotético ránking bien podría estar encabezado por Captured Tracks. Méritos no le faltan a la disquera neoyorquina, ya que en apenas ocho meses ha tenido tiempo de poner en la calle los estupendos nuevos EP’s de Craft Spells y Marc DeMarco y los notables estrenos en larga duración de dos proyectos surgidos de las entrañas de Beach Fossils: DIIV, de los que ya hablamos hace unas semanas, y Heavenly Beat. Pero aún hay más. A comienzos de julio editó el primer álbum de Holograms, un cuarteto sueco que ha irrumpido en el panorama musical internacional haciendo mucho ruido (literalmente). Antiguos compañeros de fábrica, estos cuatro muchachos de Estocolmo se han coronado con un debut furioso y espídico, preñado de crudos guitarrazos e hiperactivas líneas de teclado. Un puñetazo en la boca del estómago, un escupitajo en toda la cara. 38 minutos ejecutados a piñón, con un ojo puesto en el punk y otro en la new-wave. Demasiado jóvenes como para apoderarse sin patinazos de géneros tan añejos y revisitados, podrían pensar muchos. Pues lo bordan, y de qué manera. Únicamente deben echarle un vistazo a iracundos proyectiles como ‘ABC City‘ o ‘Chasing My Mind‘ (el disco al completo está disponible en Spotify) para quedar plenamente convencidos.
Una propuesta contundente y rabiosa que, coincidirán conmigo, tiene pinta de exhibir su mejor cara sobre el escenario. Y aquí viene lo mejor: Holograms pasarán por Barcelona y Madrid a comienzos de noviembre. Concretamente estarán el viernes 2 en la Sala Sidecar y el sábado 3 en la Sala Siroco (con entradas ya a la venta al módico precio de 8 €). Dos conciertos que, a tres meses vista, ya apestan a sudor, empujones y cuerdas vocales a punto de romperse. Allí estaremos, en primera fila, preparados para la batalla.











