16/05/2011

Un año más, y puntual a su cita, el primer fin de semana de mayo ha sido la fecha elegida para abrir la temporada festivalera […]

Un año más, y puntual a su cita, el primer fin de semana de mayo ha sido la fecha elegida para abrir la temporada festivalera con la cuarta edición del ya consolidado SOS 4.8. Unas 80.000 personas peregrinaron hacia Murcia desde todos los puntos del país –tal y como pudimos comprobar en las distintas paradas que hicimos en nuestro particular viaje en coche– para poder ver a Editors, Vetusta Morla, Patti Smith o Suede, entre otros. Nosotros estuvimos allí para tratar de retransmitirlo en directo (sin mucho éxito, la verdad, por los ya tradicionales problemas con la cobertura telefónica y la deficiente red Wifi), e intentar ver los grupos que podíamos salvando las coincidencias y las grandes masas de gente en ambos escenarios. Eso, sin embargo, no nos impidió disfrutar de la locura de Dim Mak (Steve Aoki con sus amigos Death Crew 77), la intimidad de Standstill o la psicodelia de MGMT, además de comprobar que el SOS 4.8 se ha hecho definitivamente un lugar entre los grandes festivales del país (de hecho tiene el honor de empezar oficialmente la temporada) y de plantear un interesante debate en lo que a su crecimiento se refiere, porque este año el festival estaba sinceramente hasta los topes. Hagamos un pequeño repaso.

VIERNES 6

These New Puritans (22:30h)

Llegamos al recinto a eso de las 22:15h, justo a tiempo para ver a These New Puritans en el auditorio. No teníamos entradas, pero uno siempre tiene que buscarse la vida y al final encontramos una en el suelo así que uno de nosotros consiguió entrar justo para la primera canción ya comenzada. These New Puritans con orquesta y en un auditorio era algo nuevo que valía la pena no perderse. Acompañados de unos 12 vientos de la Orquesta Sinfónica de Murcia y unas 10 coristas, interpretaron su álbum Hidden minuiciosamente, conservando la mayoría de detalles que se pueden apreciar también en el disco. Cabe destacar la percusión, tan difícil de controlar en espacios cerrados, que lució especialmente en temas como ‘We Want War’ o ‘Three Thousand‘. La parte negativa fue lo mal que sonaba el concierto en las partes superiores del auditorio, lo cual sumado al jaleo que alguna parte del público generaba, no permitió disfrutar del todo del concierto.

Two Door Cinema Club (23:30h)

Sin tiempo ni de ver terminar el concierto del auditorio fuimos directos a ver cómo funcionaban Two Door Cinema Club en un festival. Llegamos justo a tiempo y el escenario ya estaba lleno hasta la bandera. Empezaron fuertes con ‘Cigarettes In The Theatre’, aunque con un álbum de debut como Tourist History no se esperaba menos de ellos. Obviamente sonaron ‘What You Know‘, ‘Undercover Martyn’ y ‘Something Good Can Work‘, sus mayores hits, combinadas con algún adelanto de su nuevo disco dando muestras que saben muy bien lo que hacen, además de transmitir con contundencia su electropop vitalista hasta la extenuación. La catarsis absoluta llegó con ‘I Cant Talk‘, tema con el que cerraron el concierto. Hubo hasta pogos y quedó constatado que TDCC entran de lleno en la primera división.

MGMT (0:30h)

Seguimos la ruta de nuestra primera noche con MGMT. Teníamos ganas de escuchar los temas de su nuevo disco en directo y de ver en qué forma estaban después de la falta de tablas que demostraron en los directos que habíamos visto durante la presentación, ya lejana, de Oracular Spectacular. Con una escenografía bastante acorde al estilo que predican, nos flashearon con proyecciones multicolor, figuras imposibles y paranoias varias que nos trasladaron a un mundo de felicidad, ácidos y psicodelia. Abrieron con ‘It’s Working‘, ‘Time to Pretend‘, ‘Youth‘ i ‘Flash Delirium’ consiguiendo, con gran acierto, un equilibrio perfecto entre su debut y el sucesor, Congratulations, un gran segundo disco algo infravalorado. Pero claro, solo con ‘Electric Feel‘ o ‘Kids‘ consiguieron la comunión total con un público totalmente entregado, a pesar de la  actitud totalmente pasiva de los miembros del grupo. Llegaron, tocaron, y se fueron casi sin mediar palabra.

The Bloody Beetroots Death Crew 77 (02:30h)

Una vez terminado, fuimos de vuelta al escenario principal con intención de colocarnos en las primeras filas de la Church of Noise para ver lo que acabaríamos calificando como el directo más bestial vivido en un festival (con el permiso de Crystal Castles, claro). No sabemos si fue por nuestro estado de ánimo (la noche venía siendo casi perfecta), por el ambiente o porque el show ha madurado después de casi un año girando por todo el mundo. No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que lo sucedido en Murcia fue algo tremendamente más grande que lo vivido en ocasiones anteriores. A The Bloody Beetroots les bastaron tres minutos para sacar la artillería pesada y disparar ese demoledor trallazo que es  ‘Warp 1.9‘, desatando un subidón colectivo que hizo saltar al público al unisono de su voz distorsionada y enloquecer canción tras canción manteniendo un ritmo casi mortal durante todo el concierto. Solo hubo alguna tregua como ‘Little Stars’ que, en el fondo, no hacía más que prevenirnos que lo peor estaba por llegar. Sirvieron también ‘FFA 1985‘ y ‘Domino‘, haciendo las delicias de un público hambriento de la contundencia de sus beats pero casi sin aliento. Brutales.

Steve Aoki (04:00h)

Sin mucho descanso de por medio y en el mismo escenario que Bloody Beetroots, Steve Aoki gestionó magistralmente la transición del live al djset evitando así frenar en absoluto la euforia que llevábamos. Con su habitual show, la ya clásica barca hinchable y las botellas de cava regaron un set contundente pero de fácil digestión. Hit tras hit, nos hizo llegar hasta las 05:30h donde culminó con una versión no apta para menores del tema principal de El Rey León, quedándose con buena parte de los asistentes. Por cierto, muy fans de su camiseta.

SÁBADO 7

Standstill, presentando su espectáculo Rooom (22:30h)

Después de leer las crónicas que escribieron nuestros queridos Aleix (en L’Auditori de Barcelona) y Daniel (en el Teatro Circo Price de Madrid), no podíamos irnos de Murcia sin ver el aplaudido Rooom. La particularidad de un concierto así en un festival y a esas horas es que el público lleva ya cierta excitación. Cuando Enric salió a saludar al público parecía imposible que se pudiera conseguir el silencio necesario para empezar. Sin embargo, consiguió que el ambiente se relajara lo suficiente, y cuando empezó, entramos todos dentro. Dentro de Rooom. El resto es historia ya conocida: proyecciones, intensidad emocional, y un amplio repaso a esa monumental obra que es Adelante Bonaparte. Con cada concierto se consagran un poco más.

Suede (23:15h)


Todos sabemos, creo, el propósito de la vuelta de Brett Anderson y sus chicos a escena. No voy a ser yo quien se lo discuta porque, al fin y al cabo, deseaba este retorno a los escenarios como nadie (pero, por favor, ahorraros volver al estudio). Pero, ojo, que no es sólo pasta. Casi diría que es una cuestión de orgullo herido. De los cuatro grandes grupos que comandaron la resurrección del pop británico en los noventa, Suede es el primero que se estaba alojando muy a su pesar en el cajón de los grandes grupos muertos a recordar. Oasis sobrevive gracias a las rencillas, Blur a los proyectos paralelos, y Pulp al crédito de Jarvis Cocker y haberlo dejado en el momento justo (y volver también justo cuando se les necesita). En cambio, Suede, esto es Anderson y lacayos, se encontraban en un vacío existencial, tras dos discos que emborronaron lo que hasta entonces era una carrera intachable, varios intentos de Brett de resurgir al margen de su banda simplemente pasables y el olvido de las nuevas generaciones. Demasiado para el ego victoriano de cantante londinense.

Por eso, verlos en el SOS, aunque parezca extraño, era una necesidad. Para ellos y para nosotros. Y a pesar de todos los molinos de viento que bien pudieron echar abajo el concierto (un sonido pobrísimo, como todo el fin de semana, y una banda, a excepción de su líder, algo apática), salvaron los muebles más que dignamente. Hasta diría que sobradamente. La fórmula, la de siempre: un impecable setlist (centrado en sus tres primeros discos, con sólo un par de concesiones a Head Music -‘Can’t Get Enough y ‘Everything Will Flows‘-, ninguna a A New Morning) y, claro, un Brett Anderson al que le avanza el tiempo más lentamente que a los demás, convertido más en su referencia, Bryan Ferry, y que se deja la piel, se retuerce, hasta se descamisa, para sacar adelante cada tema.

Los momentos menos pop de la actuación con ‘We Are The Pigs‘, ‘By The Sea‘, ‘The Drowners‘, y ‘Killing of a Flashboy estaban situados estratégicamente en el tramo central, tras un inicio algo arty salpicado ocasionalmente de trallazos como ‘Trashy ‘Filmstar, de Coming Up (ese disco que les dio definitivamente la fama apostando por el single masivo pero aún sin perder el crédito), o la insobornable ‘Animal Nitrate. Pero para despejar dudas, nada como encarar un tramo final simplemente memorable con todo el arsenal en acción. ‘So Young, ‘Metal Mickey, una toma maravillosa de ‘The Wild Ones (¿puede haber una canción más bella que esta?) donde Anderson dio el do de pecho, y el fin de fiesta con ‘The Beautiful Ones, rematado con el bis ‘Saturday Night. No fue la noche perfecta, pero aún así Brett Anderson y los suyos cumplieron para los que somos acérrimos y, espero, para los que querían disfrutar de un buen concierto en un SOS 4.8 2011 que quedará marcado por el baño que esta edición le ha dado la electrónica al pop. (David Jiménez)

!!! (Chk Chk Chk) (01:00h)

Hacía tiempo que no les veíamos y había ganas. Sus directos acostumbran a ser contundentes y divertidos, y esta vez no fue diferente. Con cuatro discos a la espalda, !!! siguen haciendo una música de baile pegadiza que nos encanta. Y su cantante (y showman), Nic Offer, estuvo a la altura. Con su ya habitual look deportista (shorts, camiseta y bambas), no paró quieto ni un segundo, bailando y animando al público que, como era de esperar, se entregó enseguida. Muy bien.

Tiga (03:30h)

Hay que decir que no somos especialmente fans del canadiense (ni de sus discos). En DJ set, sin embargo, Tiga se defiende bastante bien, y esta vez salió a por todas pinchando su popular remix de ‘Washing Up‘ de Tomas Andersson a la primera de cambio. Como era de esperar, llenó también la sesión de hits propios (no faltó ‘Sunglasses At Night‘) e hizo un buen repaso a su último disco Ciao!, con canciones como ‘Overtime‘ o ‘What You Need‘. Cumplidor.

Crookers (04:00h)

Siguiendo los pasos de Tiga, Crookers ofrecieron una sesión contundente, con hits propios (no faltaron ‘Knobbers‘, ‘Remedy‘, ni ‘We Love Animals‘) pero también ajenos (como la magnífica ‘Poney Part 1‘ de Vitalic). Sirvieron para cerrar la segunda noche del festival a las 6:00h, cuando ya no quedaba música en ningún escenario más. Para nosotros fue también la despedida de esta edición del SOS 4.8, que una vez más nos confirma que hay festival para años.

Fotos: Miles Dufrasne

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