Conciertos

Rooom no es un espectáculo al que se deba ir recién salido del trabajo y habiendo dormido una hora la noche anterior. Vaya esto por delante. Esta propuesta de Standstill es exigente con el espectador. Puede uno ir allí, sentarse, verles sentados, escuchar las canciones, emocionarse más o menos con ellas, levantarse y marcharse a casa habiendo exprimido la entrada poco o nada. Ir y no someterse a la hipnosis es tontería. En Rooom los tres retroproyectores se convierten también en narradores brillantes, en intérpretes, en bifurcadores de letras y en cómplices de espectador atento. También la actitud de Montefusco y compañía, todos sentados, todos dignos, todos silenciosos, tiñe la cita con un toque litúrgico poco propio de una banda con ese sonido. El público, también sentado, aplaude como toca aplaudir en un teatro. Sin gritos ni pedidas. Ya saben qué van a escuchar: Adelante Bonaparte de copa de sombrero a punta de la bota. Tres partes para tres EP’s. Algo más de una hora de viaje a un paisaje bañado siempre de esa melancolía rara que destila la voz de Montefusco (que, por cierto, salvó con calma y buen humor los numerosos fallos técnicos de la noche). Sobre el escenario, estremecedora ‘Vida normal‘, con ese mensaje “bien cabrón”, que diría un amigo. Aunque el momento más mágico llegó casi al final, al comienzo de la tercera parte, ‘Cuando ella toca el piano‘. En las imágenes, una hoguera en centro y al lado, un primer plano contrapicado de Montefusco. Y en la sala ni un suspiro. Hasta que muchos, al final, no pudieron evitar sumarse con un susurro al “vivo en una ciudad que está enferma”. Hubo puesta en pie y ovación. Cómo se agradecen noches así de vez en cuando. (La imagen no es del concierto de Madrid).

6 comentarios

  1. Rubén el Domingo, 10 de octubre de 2010 a las 11:14

    Es un verdadero gustazo cuando una banda ofrece algo más. Algo más que un concierto. Algo más que unas simples proyecciones. Porque uno no llega a saber si las pantallas sirven para embellecer al grupo o si el grupo está ahí para darle banda sonora a la película. Supongo que eso se debe a que no es ni uno ni lo otro, simplemente todo se convierte en una pieza única.
    Standstill ha conseguido ponerse, a nivel artístico, por delante de cualquier otra banda de nuestro país. Es muy difícil poder ofrecer tanto y con tan buena calidad.
    Como bien dices Daniel el Rooom no es un espectáculo para todo el mundo, pues requiere un esfuerzo por parte del espectador y el resultado final puede ser agotador. Pero es la mejor opción para todos aquellos que se han quedado prendados de su maravilloso triple EP, entre los que me incluyo.
    Una pena lo de los fallos técnico de Madrid.

  2. Fuffu el Domingo, 10 de octubre de 2010 a las 13:05

    Espero que vuelvan pronto a Madrid, y no arrepentirme de haber ido a ver a Massive Attack y dejar de lado Rooom. No me insultéis demasiado.

  3. Rubén el Domingo, 10 de octubre de 2010 a las 13:22

    Tranquilo Fuffu que han prometido volver con su Rooom por Madrid.

  4. Fuffu el Domingo, 10 de octubre de 2010 a las 13:30

    Con esa esperanza me arriesgué. De momento no me he arrepentido porque Massive Attack estuvieron sublimes.

  5. Rustu el Domingo, 10 de octubre de 2010 a las 19:38

    habrá crónica de Flowers @ Razz?

  6. ana camarena el Domingo, 10 de octubre de 2010 a las 20:48

    Grandes Standstill! Nosotros los veremos el viernes en Valencia.. Nos encanta Indiespot!! Saludos!

    daisiesofthegalaxy.tk

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