A falta de poco más de cien días para pasarlas canutas en la árida tierra oscense, tomar conciencia de que la rehidratación es un consejo sabio y necesario, acabar como conguitos cubiertos con tres dedos de polvo, dejarnos la piel a tiras con ese sol que parece que estemos en Venus más que en la Tierra y quedarnos pasmados con la capacidad que tienen algunas caras para darse al contorsionismo, el evento más inclemente del año vuelve a la carga sin grandes novedades en el frente pero con una ristra de nombres a presentar como garantía de que el nombre Monegros Desert Festival es prueba de calidad, fiabilidad y diversión, que muy pocas veces deja mal sabor de boca (si no tragas arena, claro) y por el que muchos festivales matarían (tiempo al tiempo) por hacer suyo. Y es que un festival capaz de resistir encolerizadas tormentas (capaces de llevarse por delante escenarios y dejar colapsada a toda la organización), una competencia (nacional y foránea) cada vez más agresiva y desleal, o una estirpe de cholos clembuterolizados y punkos kabezabolos que se debaten toda la noche entre el buenrollismo pastillero y la agresión física, y tener cada año a más de 40.000 cadáveres (versión 10am, horario GMT, del domingo) danzando (eufemismo de arrastrar los pies o dar botes como cabras locas) felices como unas perdices, sólo un festival como el que monta la saga Arnau se puede permitir el lujo de no tener que tirar de un nombre que polemice los blogs y enerve a los puristas. Pero más allá de esa obviedad, de charla futbolera de barra de bar, el cartel tiene mucha miga que ahora nos pondremos, toma obviedad, a desmigar.
¿Y qué tiene de interesante la decimosexta edición de un festival tan manido en cuanto a artistas como éste? Para empezar, y con el 70% de la plantilla ya presentada, un cabeza de cartel fuera de lo común: unos Pendulum que han pasado de ser una de las grandes esperanzas de ese drum and bass que por fin bajaba a la tierra de los mortales (¡vete a venderle la moto a otro Roni Size!) a dar los pasos correctos para erigirse en el next big thing del mainstream asumible tanto para las radiofórmulas como para los raveros de bambas Osiris, ya sea tomando como referencia a The Prodigy (aún les queda mucha sopa que tomar), versionando a ¿¡Metallica!?, o componiendo piezas estimables como ‘Slam’ o ‘Hold Your Colour’, que aún así no acaban de ahuyentar los fantasmas de que los australianos acaben por significar al mundo de los breaks lo que Linkin Park al metal o lo que Rammstein al buen gusto.
Además, para no quedarse fuera de juego, parten del drum and bass para rascar del dubstep con el inglés Reso como avanzadilla bailable (menudo temazo que es ‘Climbing the Walls’), las flipaduras escénicas de Aaron Spectre’ Drumcorps (a medio camino entre Aphex Twin y Napalm Death), Benny Page y el barcelonés Fran the Breakstorm.
Pero, sobre todo, por si algo interesa esta edición es por poder reencontrarse con el regusto retro de The Horrorist, cuyo himno ’One night in New York city’ merece, como mínimo, los mismos honores que otros de la misma talla (pero con más bombo) como ‘Higher state of consciouness’ de Josh Wink, admirar el estilo inabarcable de Matthew Jonson (‘Decompression’ es el mejor testimonio de la lejana época de bonanza de Minus), disfrutar del breakcore cafre de Otto Von Schirach, ese hombre capaz de retorcer aún más el ‘Come to daddy’, ser victimas de las arremetidas de un cenizo Dave Clarke que volverá a incendiar la platea con sus devastadoras mezclas y su arisca presencia, contemplar las vicisitudes de un Jeff Mills a tres platos y con un viento presumiblemente gamberro con las agujas, darle una nueva oportunidad a Digitalism después de tanto tiempo, cruzar los dedos para que el live de Laurent Garnier sea esta vez de las de cal, o ver como va cayendo temazo tras temazo (que si ‘Acid Storm’, que si ‘2 the floor’, que si ‘Cyclone’, hasta Popsoda todo lo que parían era PERFECTO) con los avasalladores Technasia. Muchos de ellos, como notareis, viejos conocidos en el desierto aragonés.
Más allá de eso, resultará curioso contemplar el live de unos Buraka Som Sistema que, aunque ahora se quiera negar, ya se les veía el cartón antes de convertirse en los reyes del politono, darse una vuelta por esa carpa del averno del hardtek y del schranz donde se dejaran caer los de siempre (me refiero a los artistas; de los forofos ya sabiamos que el equilibrio siempre fue su punto débil) como la locaza de Dj Rush (tio, tú antes molabas), los brasileños Pet Duo, Frank Kvitta y compañía, recrearse con esa clase media que siempre salvan un festival (Adam Beyer, Ben Sims, Umek) y con los nacionales con legión de enfervorizados e intransigentes fans detrás (ríete tú de los de Tokyo Hotel: Oscar Mulero, Cristian Varela), y los que poco a poco se van haciendo un hueco por su saber hacer (Marc Marzenit, Narkotic dLux, Raúl Mezcolanza).
Y aunque no pesan tanto los años como las crisis (el número de artistas cada año va descendiendo de forma alarmante), donde cojea realmente esta edición es en el plantel de hip hop, que con SFDK, La Mala, CPV y Morodo se antoja más flojo de lo habitual. Aunque, seamos consecuentes, el fan medio del hip hop en España escucha grupos españoles con letras en castellano, no soflamas rítmicas en idiomas difíciles de desentrañar. Aún así, se echa de menos algún cabezón a lo Cypress Hill o a lo Snoop Dogg (¡que grande que estuvo!) que de candela a la masa.
En definitiva, un Monegros 2010 cargadito de propuestas interesantes en el que el mayor reto no será poder abarcarlo todo, si no salir con las mínimas secuelas físicas y psíquicas de un festival que cuando se torna extremo parece que regreses de la guerra del Vietnam (por decir alguna). Aquí los nombres confirmados hasta el momento:
Pendulum
Laurent Garnier
La Mala
Buraka Som Sistema
Richie Hawtin
Jeff Mills
Luciano
Digitalism
Dave Clarke
Ben Sims
CPV
SFDK
Morodo
Adam Beyer
Technasia
DJ Rush
Oscar Mulero
Umek
Popof
Cristian Varela
Frank Kvitta
Pet Duo
Boris S
OBI Vs Lukas
Eto & Gab
Du Art
Mat Weasel vs Harry Potar aka Roms
Guigoo Narkotek
Maissouille
Matthew Jonson
Otto von Schirach
Reso
Benny Page
Aaron Spectre’ Drumcorps
The Horrorist
Fran the Breakstorm.
Marc Marzenit
Narkotic dLux
Raúl Mezcolanza










Lo peor de todo es que no exageras… xD
Genial, pero con tanta chispa mala el texto deja de interesar tanto.
(y eso que has explicado de todo)
[...] http://indiespot.es/2010/04/07/pendulum-y-los-viejos-amigos-asaltan-el-desierto-de-monegros-2010/ [...]