Anteayer (jueves) fue el primer concierto en España de Local Natives, esa banda de angelinos capaces de meter una canción en la mitad superior de nuestra favoritas de 2009 y de recorrer en furgoneta en unas 20 horas los 2000 kilómetros que separan Roma de Madrid. Capital de un país donde no sabían si tenían público, donde no sabrían si llenarían, si habría alguien ahí. Y llenaron. No hasta los topes, podía uno bailar un chotis, pero llenaron. Y ellos, que todavía son una banda de las que termina el show y se va al final de la sala a vender su propio álbum y su propio merchandising, lo agradecieron con un concierto maravilloso, sólido y divertidísimo. Local Natives no parecen banda de un sólo álbum y desde luego no lo son de una sola canción. De hecho, por aquí maravilla ‘Sun Hands’, pero ellos han escogido ‘Airplanes’ como single y hay quien discute con argumentos que la mejor de Gorilla Manor no es ninguna de esas dos, sino ‘Who Knows, Who Cares‘. En directo lo fue. (Foto: Ace_Jace)
Pero antes de ver a los angelinos vimos a The Secret Society, una banda de Madrid en pleno crecimiento que ayer no se cubrieron de gloria. Primero, como trío, tediosos, y luego como cuarteto, con la comparecencia de un miembro de The Big City, bastante mejores. Más allá del trabajo en la guitarra de Nacho Ruiz, muy acertado, el show de anoche estoy convencido de que no les hace justicia: parecían tener las mismas ganas de estar la Moby Dick que de hacerse un empaste.
Todo lo contrario que los protagonistas, que abrieron con ‘Camera Talk’ un concierto enorme. No es fácil llevar esa precisión milimétrica de las armonías vocales al directo. Lo normal es que por el camino se pierdan coros y donde en el álbum suenan cuatro voces, en directo suenen dos; que se extravíen precusiones y donde en el álbum había bacanal, en directo haya un sucedáneo descafeinado… pero nada de eso. En su show suena todo y todo suena bien. Arreglados los problemas de voz del primer tema, todo fue como la seda. ‘World News’, la segunda, anuló los temores de las armonías vocales: a cuatro voces aquello era digno de los Beach Boys. ‘Shape Shifter’ puso los pelos de punta y ‘Stanger Things’ no perdió nada a pesar de la falta de violines. “A merecido la pena el viaje”, reconocían terminada esta. Y después vino la apoteosis: ‘Who knows who cares’, que sonó impresionante, con una fuerza descomunal en la percusión, donde no faltó ni un golpe, y una rabia en las voces que demostró lo bien que se lo estaban pasando; y ‘Sun Hands’, nuestra favorita. Una canción para descargarse, para chillar hasta la afonía eso de “and when I can feel with my hands, I promess not to lose her again”. Y vaya si se gritó. Y vaya si hubo descarga. Simplemente espectacular.
Después de aquello, descanso, bis de una canción para cerrar y a vender. Ayer tocaron también en Barcelona… ¿alguien los vio?









Genial crónica.
Con el discazo que sacaron como para no llenar.
Los ví y fueron alucinantes. Como bien has dicho, la precisión era fantástica.
Aún tengo Sun Hands en la cabeza desde el jueves. Pero no pude resistirme a Cards & Quarters, me derretí.
Grandes, grandes, grandes!!!
Bestiales estos tios!! Aluciné.
Impresionante concierto… de lo mejor qwue hemos visto en directo en los últimos años. Agradabilísima sorpresa ya que íbamos con el miedo de no saber cómo podría ser en directo la interpretación de uno de nuestros discos favoritos de los últimos meses. Lo mejoraron, aún más si cabe, en el escenario. Ejecución perfecta, intensa y divertidísima.
Unos cracks… los cogía para un festi pero ya!!