
Arctic Monkeys son, después de lo vivido anoche en el Sant Jordi Club de Barcelona, uno de los mejores grupos de rock de la actualidad. Punto. La crónica del concierto seguramente podría terminar aquí, pero apuesto a que más de uno querrá escuchar los motivos por los cuales encumbramos a este grupo aparentemente para adolescentes y por el que los lectores habituales sabrán que sentimos especial devoción. Primero, los hechos: Humbug. Un tercer disco redondísimo, valiente, quinto mejor álbum de 2009 para indiespot y por el que el propio Alex Turner ha reconocido que han “perdido fans“. Sinceramente, lo dudo, porque el sold out del concierto de ayer, con 3 o 4 mil personas expectantes para ver a Arctic Monkeys en directo, no era el de un grupo cuya aceptación popular esté de capa caída. Pero sí es cierto, claro, que la evolución sufrida por Arctic Monkeys en sólo tres discos resulta espectacular. Espectacular, acertada y en la dirección opuesta a la que cualquiera hubiera tomado: cada vez más oscuros, más densos y menos evidentes. Hasta su imagen ha dejado de ser la de unos chavalitos de suburbio. Más hechos: a ver, que el propio Josh Homme (de Queens of the Stone Age) haya accedido a producirles un disco, y no sólo eso sino que se los llevara a grabar a su propio estudio en California, eso por fuerza tiene que decir algo (y lo dice en los bofetones de rock que dispara Humbug). Y, finalmente, el hecho: la hora y media que Arctic Monkeys estuvieron ayer encima del escenario fue de las más perfectas que yo recuerde haber visto últimamente.
Y es que todo encajó. Y lo dice precisamente alguien a quien los de Alex Turner no habían convencido del todo en sus anteriores visitas (tanto en el Espacio Movistar como en el FIB 2007 sonaron destartalados y bastante sosos). Arctic Monkeys, desde entonces, han mejorado en absolutamente todos los aspectos: en técnica, en sonido, en entrega, y en canciones. En técnica puede que la clave resida en el quinto miembro que incorporan en el directo, encargado de respaldar a los teclados o a la (tercera) guitarra el sonido rugoso que ahora destilan los monos. O eso o que han aprendido a tocar sus instrumentos, algo lógico teniendo en cuenta que cuando empezaron a girar apenas eran unos novatos (y aquí hay que mencionar el trabajo del batería Matt Helders, imparable con las baquetas). Todas las canciones pasan por el filtro rocoso que impregna su último disco, especialmente las de su primer disco que rescatan (‘Still Take You Home‘ o ‘A View From The Afternoon‘) y las de ese disco a todas luces de transición que fue Favourite Worst Nightmare (significativo que se decanten por canciones de la segunda mitad del disco, obviando las más luminosas ‘D Is For Dangerous‘ o ‘Teddy Picker‘). Arctic Monkeys también han ganado en puesta en escena: ahora es sobria pero convincente, profesional pero con carisma. Chupas de cuero, melenas, botas y sonido de rockero, pero actitud honesta y mucha modestia british. Y en la comunicación con el público: aunque escasa, es ahora más natural, menos impostada. Hablan un poco, pero se dedican a tocar. Disfrutan encima del escenario, se nota y lo demuestran. Y han mejorado (y de qué manera) haciendo repertorios: sabemos que les encanta tocar caras B, pero ahora se conforman con un par (‘Catapult‘ y ‘Red Right Hand‘, contundente versión de Nick Cave), sabiamente escogidas e introducidas en el setlist.
Y luego están, claro, los hits. Si en visitas anteriores gustaban de empezar fuertes con ‘I Bet You Look Good On The Dancefloor‘ como segunda canción, ayer hicieron lo mismo con ‘Brianstorm‘, un pelotazo que, unido al principio lúgubre pero brillante de ‘Dance Little Liar‘ supuso un arranque demoledor. Primero entre luces tenues, sombras y algo de tenebrosidad, luego ganando en espectacularidad con unas acertadas pantallas a los laterales que dejaban entrever imágenes de los cuatro miembros del grupo. En ‘Cornerstone‘ (ya un clásico), por ejemplo, esa oda al amor no correspondido, las pantallas mostraron una única imagen de Alex Turner durante todo el tema, lo que añadió más fuerza dramática a una canción empática ya de por sí. En ‘When The Sun Goes Down‘ el público enloqueció al final de la introducción acústica, justo antes del apogeo. Por no hablar de ‘I Bet You Look Good On The Dancefloor‘, glorioso himno casi generacional. El estribillo de la tétrica ‘Crying Lightning‘ fue algo parecido a una revelación religiosa (¡cómo crece esta canción!), y ‘Secret Door‘ ganó millones de enteros como balada torturada de tintes épicos, con un final bañado en confeti que, ¡novedad!, no fue ni ñoño ni forzado. Hasta eso les salió bien.
Hablábamos de hits, pero también hay canciones que, sin estar entre las más evidentes, son claves para entender a Arctic Monkeys: caso de ‘My Propeller‘, un emblema del nuevo sonido del grupo; de ‘Pretty Visitors‘, donde demuestran seguir conservando la pulsión punk y en la que Helders da una auténtica exhibición a la batería; y, caso, sobre todo, de ‘Do Me A Favour‘, absolutamente colosal en todos los aspectos y seguramente su mayor joya escondida. Para ‘Fluorescent Adolescent‘, ya en los bises, prepararon una lectura especial, más pausada y algo más lánguida pero que con los versos de ‘Only You Know‘ de Dion incrustados en medio acabó sonando a gloria. Y la final ‘505‘, canción con la que terminan sus conciertos desde que vio la luz y de final rabioso, evocador y extático, se cierra el concierto perfecto, emocionante, divertido, revitalizante y que supone la consagración de un grupo que, ahora mismo, lo tiene todo. Tremendos.
Setlist de Arctic Monkeys (Barcelona, 06/02/10)
‘Dance Little Liar’
‘Brianstorm’
‘This House Is A Circus’
‘Still Take You Home’
‘Potion Approaching’
‘Red Right Hand’ (Nick Cave)
‘My Propeller’
‘Crying Lightning’
‘Catapult’
‘A View From The Afternoon’
‘I Bet You Look Good On The Dancefloor’
‘Cornerstone’
‘If You Were There, Beware’
‘Pretty Visitors’
‘Do Me A Favour’
‘When The Sun Goes Down’
‘Secret Door’
‘Fluorescent Adolescent’
‘505′









Ona
a las 18:07
Totalmente de acuerdo con la crítica del concierto. Además, yo estaba en primeras filas, y se podía escuchar bien la música, la gente no estaba constantmente saltando ni empujando.
En definitiva, muy buen concierto.
Los Mistery Jets también estubieron muy bien!
uoh
a las 18:10
Brutales, brutales, brutales, y Mystery Jets aceptables, las dos perlas del principio me gustaron, luego se pusieron psicodélicos pero lo arreglaron con la última. Y de Arctic nada más que decir, sólo que lo encontré corto, a pesar del sudor y el calor y las lágrimas y los empujones para entrar. Magistrales
LaCamisetaVerde
a las 18:13
Exactamente el mismo setlist que en Madrid. A ver si también tocan el mismo en Valencia.
aleix
a las 18:15
Me he olvidado de hablar de Mystery Jets, aunque a mí me parecieron regulones, una especie de copia de Klaxons un poco desenfocada.
alt
a las 18:16
segunda fila, increible! sudado, exhausto y feliz!!!
Neus
a las 18:33
no puedo compararlos con conciertos anteriores, pero sonaron mejor que bien! baja, que van sonar de conya! ;P
Andreu
a las 18:37
El concierto fue muy redondo, casi inmejorable, totalmente de acuerdo! Creo que no tengo nada que añadir, quizá que pocos grupos pueden firmar un concierto así con tan pocos años de trayectoria. Ole!
Guillem
a las 18:44
Brillante cronica! y totalmente de acuerdo. Arctic Monkeys hicieron cambiar mi forma de verlos al sacar Humbug, aunque desde siempre he pensado que Turner tiene, a pesar de su juventud, una gran madurez creativa. Su evolucion discográfica lo demuesta. El concierto me encanto! una atmosfera genuina y muy inspirante, temas tocados a la perfección, sin apenas fallos en el sonido y un setlist de lujo.Repertorio de sobras para conquistar y convencer, incluso sin tocar canciones como “From the Ritz to the Rubble”, “Fake Tales of San Francisco”, “Dancing Shoes”, “A Certain Romance” y “Riot Van”. Todas ellas del primer disco y que, para sus fan mas incondicionales, son temas casi-irrenunciables.
Guillem
a las 18:46
por cierto ¿el concierto estaba inundado de britanicos o fueron imaginaciones mias?
Badhill
a las 18:55
Mardy Bum i Fake Tales es van quedar pel camí , és el que li faltava per ser rodó rodó!
Ricardo
a las 19:05
Pues a mi me faltó algo.
Músicalmente están muy maduros, pero les falta aún seguir creciendo para que los conciertos sean totalmente redondos.
aran
a las 19:06
Buena crónica para un muy buen concierto! Para mi gusto faltó más del ‘Whatever people…’ pero ese pedazo de sonido no pudo dejar indiferente a nadie. Impresionante! (y sí que había guiris, sí jaja)
rusty fari
a las 19:24
Pues a mi me decepcionaron, no me gustó nada su directo.
Estar delante era una agobio, y los monetes no ayudaban nada a animar, que sosez!
P.D: no sabia que tenia tanto seguidor adolescente :S
natalia
a las 21:22
totalmente de acuerdo!
Nerv
a las 22:32
No puc estar més d’acord amb tot el que dius. Després de veure’ls tres vegades poc m’imaginava un concert com el d’ahir, brutals. PD: Llàstima que entre Fluorescent Adolescent no colés una estrofa de ‘Mardy Bum’ (fa poc ho feia) en comptes de ‘Only You Know’…
iaGo
a las 23:56
Yo los vi en Oporto, y tambien estuvieron espectaculares, y, opino lo mismo, Humbug, es un discazo!
livefastdieyoung
a las 0:38
Bueno, decir que yo estube el viernes en Madrid y… mismo tracklist, pero diferente emplazamiento, ver a los Arctic entre 10 mil personas fue un infierno, empujones, codazos, caidas e incluso peleas, asi es imposible.
Por lo demas, Mystery Jets a pesar de tener el papel de incordiar mas que otra cosa, se portaron bastante bien.
Me faltó Mardy Bum como gran clásico, por no hablar de Teddy Picker o Balaclava. Faltó mas del primer disco.
Cornerstone y Crying Lightning impresionantes.
Faltó entrega por parte de los Monkeys.
rusty fari
a las 10:50
Totalmente de acuerdo… q poca comunicación con el público
TeleBisor
a las 12:58
Yo hacia mucho tiempo que no disfrutaba tanto de un concierto xDdsd madrid. Saltando,sudando, me encanta. Do me a favour es de mis favoritas, dsd el concierto que dieron en sus anterior visita a españa reconocí que es muy grande. Y Secret Door es increible.
Concierto genial! XD Ya quiero q vuelvan de nuevo xD
Fuffu
a las 13:41
Pues no sé en qué concierto estuviesteis el viernes, pero los que fueron a Madrid deberían ir muy borrachos para darse cuenta de que el sonido era nefasto. Lo único que nos quedó fue beber, saltar, empujar y ver cómo la gente vomitaba porque musicalmente no percibí nada. Sólo en “505″ y porque el de sonido se debió dar cuenta de la reverberación.
Aún así me voy a Valencia el sábado a verles porque los monos son los monos.
mardy bum
a las 17:03
Yo estuve el día anterior viéndolos en Madrid y para mí el concierto fue perfecto, vale que el sonido no era muy bueno y que algunas personas (no sé si puestas o no) pues te amargaban algunos ratos, pero en cualquier caso fue increible.
Salte como nunca, grite hasta casi quedarme sin voz y ellos lo hicieron genial, además que las canciones de Humbug ganan muchísimo en directo.
En definitiva unos 40€ muy bien gastados.
Pajaro
a las 21:47
Yo estuve en el de Madrid y fue un poco decepcionante, lleno de niñatos que se ponen en pista (Holly Shit!) y encima se quejan de los empujones, el grupo muy soso (esto no era ninguna sorpresa, ya les había visto anteriormente) y el sonido mejor ni hablamos, un puto cero. Me quedo con la actuación que dieron el Reading del año pasado. Saludos
ana
a las 21:52
en primera fila estuve!! fui desde valencia adrede, aún sabiendo que la semana q viene los tengo gratis aqui, y fue INCREIBLE
carla
a las 17:53
Alucinante, perfecto!
Acabé exhausta de saltar, gritar y bailar. No me decepcionaron en absoluto. La verdad es que fui al concierto casi sin escuchar el último disco por miedo a que no me gustara. Pero, me arrepentí de no hacerlo, sigue habiendo buenas canciones.
505 colmó mi felicidad.
Mystery Jets geniales, claro.
karmacopon
a las 0:52
Favourite no era ningún disco de transición. Era un discazo ya maduro. Pero parece que el pop sólo necesita inmediatez para acumularlo en incomings….según las crónicas que les interesa más “el flavour del momento” que la música. La tercera vez que los veo y me parecen cada vez mejores. Los ases los tienen en todos los registros que dominan ya sea punk, pop, crooner o timbales de tinieblas. Dentro del rock me alegro de haberles seguido la pista y comprobar que no me vendieron un bote de humo. Me siento mono y simiesco en los orígenes.
nest
a las 1:32
brutal en todos los sentidos…lo unico,
que no tocaran fake tales…para mi, un fallo bastante heavy.
tambien falto un poco más de calor del publico…de unos años para aqui, la gente, se ha vuelto muy mona para los conciertos no??
demasiado pose y poca sangre!!
old school!