
La vida es cuestión de contrastes. Y, más allá de eso, de cómo se complementan y funcionan en conjunto. El yin y el yang, además de argumentar gráficamente que en todo blanco hay negro y viceversa, y que nacen y se nutren el uno del otro, denota que las dos piezas juntas forman el círculo, y si una de ellas falla, la imagen global se desmorona. Kings of Convenience lo saben y su concierto de anoche en el precioso Palau de la Música de Barcelona fue un ejemplo fehaciente de balances compensados; de contrastes en su justa medida que dieron como lugar un círculo perfecto que hizo que la inmensa mayoría del público asistente saliera con una sonrisa de oreja a oreja de un recinto que últimamente sólo ha conllevado malas noticias. Para empezar, Erlend Øye y Eirik Glambek Bøe son conscientes de que su música no es precisamente animada ni especialmente divertida, así que lo compensan con naturalidad, gracia, y un poco de humor. Todo en su justa medida. Da igual que estén tocando en un recinto histórico ante más de mil personas: ellos hablan como si estuvieran en un pequeño bar, de manera pausada, casi susurrando y contando anécdotas como la invención sobre por qué Catalunya se llama así (por unos noruegos que vinieron aquí desde Gotenlandia) o por qué nos sudan las manos cuando nos ponemos nervioso (porque en la prehistoria, cuando un animal perseguía a un humano, éste tenía que lubricar manos y pies para correr más rápido). Es precisamente en estos intervalos en los que también vemos cómo se complementan entre ellos, esa mágica química que debe existir para que un dúo funcione: mientras Eirik parece el cerebro compositivo de las canciones, la parte más racional y moderada, Erlend es el contrapunto perfecto, divirtiendo al público con sus movimientos, sus bailes y su fino sentido del humor, con un desparpajo que nadie adivinaría al ver una foto suya por primera vez. Funcionando juntos son imbatibles. Sencillos, convincentes, humildes. Y luego están, claro, las canciones. ¡Qué canciones!

Una hora y tres cuartos que dieron de sí para repasar extensamente su nuevo álbum, Declaration of Dependence, amén de recuperar esas joyas de los dos anteriores, Quiet Is The New Loud y Riot On An Empty Street, que nos conmueven, emocionan, y arrancan aplausos durante sus primeros compases. Y de todo este tiempo, sólo hubo dos momentos en las que el concierto flojeó ligeramente: el inicio con la lánguida ‘My Ship Isn’t Pretty‘, y ‘Rule My World‘ (ambas de Declaration of Dependence), que sonó algo destartalada comparada con la precisión que ejecutaron el resto de canciones. Pero incluso así, supieron salvarlas, añadiendo en el primer caso la bonita ‘24-25‘ justo después, y terminando la segunda con una suerte de jam que hacía olvidar cualquier cosa que hubiera pasado los minutos antes. Es un tema recurrente cuando se habla de ellos, pero resulta casi inexplicable cómo unas canciones que surgen de Noruega (“oscuro“, repetía Erlend; “oscuro“) pueden sonar tan extraordinariamente cálidas, soleadas, reconfortantes y hasta veraniegas. Pues imaginen eso en un entorno privilegiado como el Palau de la Música, de acústica impecable, y además durante la segunda mitad del concierto, acompañados por violín y contrabajo, compensando de nuevo, ahora de dúo a dúo, la sutileza y perfecta ejecución con la que Erlend y Eirik abordaban sus pequeñas canciones.

Así, entre bromas susurradas, bailes y miradas hacia el público, redescubrimos su último disco con ‘Renegade‘ o ‘Power Of Not Knowing‘, que brilló especialmente con ‘Me In You‘ y por supuesto la extraordinaria ‘Mrs Cold‘; asentimos al son de la deliciosa ‘I Don’t Know What I Can Save You From‘, sonreímos ante el coro de chicas de público en ‘Know How‘ que sustituía la parte que canta Feist (con un resultado bastante impresionante), y, claro, nos estremecimos ante las clásicas ‘Toxic Girl‘, ‘Cayman Islands‘ y, sobre todo, ante la colosal ‘Homesick‘ (quizá la mejor canción del concierto). Ya hacia el final, una mágica ‘Misread‘ (cuyo vídeo pueden ver aquí), enlazada con ‘Boat Behind‘ (con jam incluida, seguramente instigada por el propio Erlend, quien seguro que aplica su experiencia en The Whitest Boy Alive para dinamizar un poco los conciertos), y para el bis dejaron una canción que normalmente no tocan más que para ellos mismos, o al menos eso dijeron: ‘Always On My Mind‘, de Elvis Presley pero en la versión que hace años hicieron Pet Shop Boys. Preciosa. Y para despedirse, otro hit infalible: ‘I’d Rather Dance With You‘ y Erlend cantando y bailando entre el público, subido a las butacas y generando el mayor éxtasis colectivo que uno puede esperar de un concierto de Kings of Convenience. Y luego, la ovación unánime. Fácil y bonito. Reyes.

Fotos extraídas del flickr de Josep Mª Martí, menos la última, que es de Romà Bertran.









ferran
a las 18:02
he visto bastantes conciertos pero ninguno creo que supera al que vi ayer. Sonaron increibles. Yo divido los conciertos en dos listas: los concis de grupos que musicalmente suenan cojonudos y los que me llegan. Kings of convenience desde ayer estan el primer puesto de ambas listas de conciertos. Musicalmente sonaron cojonudos ( han desbancado a Radiohead de mi top 10, y han desbancado de mi otra lista, de grupos “que mas me llegan” el conci de deatb cab) Estos tipos son pura clase. Y esos subidones que hacen con la guitarra calan en lo mas ondo. Fueron perfectos.
ferran
a las 18:04
en el *
ferran
a las 18:07
noi! el enlace que supuestamente deberia llevar a un video de los kings lleva a un video de pet shop boys ai ai ai ai XDD
aleix
a las 18:34
jaja, gracias Ferran! Lo acabo de arreglar.
Josep M
a las 18:42
Aleix,
Us he escrit un correu per la autoria de les fotos.
rose
a las 19:01
mmm…pues humildemente opino, que de balance poco, Erlend Øye en plan animador socio-cultural, ahora palmas, ahora de pie, ahora podeis venir al frente, estas cosas o salen espontaneas o mejor no…me pase la mitad del concierto pensando: quieres callar y tocar? ahora, cuando tocan son increibles…
Gi Joe
a las 20:40
El concierto fue increible ————- Y el hecho de que Erlend tomara el papel de “animador socio-cultural” le dio al concierto el toque único de KoC, no me esperaba menos de ellos. Así que por mí q no callen y que sigan tocando, ¿imaginas que el concierto de casi 2 horas hubiera continuado siendo como la primera media hora? Probablemente, no habría sido malo, pero sí un poco aburrido. De vez en cuando hay que dejarse de formalidades y atreverse a cantar encima de una silla de platea, contar historias estúpidas o hacer cantar al público ¡INTERACCIÓN! Le doi un 10 al concierto
Mousy
a las 20:59
Hola! Os escribo para comentaros que las fotos no son mías (ya me gustaría!). Pero gracias por el enlace!
El concierto fue emocionante! La verdad es que parece mentira lo que pueden hacer Kings of Convenience con sólo dos voces y dos guitarras!
aleix
a las 16:36
Arreglado!
Sem
a las 12:22
El palau tendrá una gran acústica y un encanto aún más grande, pero a estas alturas es un insulto tener que pagar más del dobe para ver el concierto en condiciones(platea). Porque yo esutuve en el 2º piso (ojo, a 24 euros, que se dice pronto) y además de comprovar que las butacas son incomodas a más no poder tenía que estar de pié para ver el escenario al cien por cien.
carlitos gall d'indie
a las 14:00
Para mi, el concierto mas bonito que he visto nunca, es impresionante como se compenetran estos 2 chicos, mecion especial al leprechaun del violin, impresionante!! La Jam de boat behind increible tambien, en fin creo que es de los pocos conciertos en los cual me gustaron todas las canciones, alomejor un poco floja Rule my world, por lo demas un 10, cierto que las entradas eran caras , bastante, pero merecio la pena !
X cierto alguien sabe si Erlend pincho despues en algun sitio, me parecio entender que iban a ir al Diva Club o algo asi pero no logre entenderlo bien.
Raquel
a las 17:22
Muy bonito texto, Aleix. He descubierto este grupo hace poco y me encantan.
Leyéndote, lamento aún más no haber asistido al concierto… Otra vez será!
Irene
a las 23:39
¡Argh! ¡Qué rabia no haber encontrado acompañante!, al final me dio pereza ir sola y ahora leo esto…
La próxima no falla (que espero y deseo no tarde).
Gracias por el texto
Betty
a las 3:19
Permitidme una corrección. Cayman Island no la tocaron y fue una pena. El resto del concierto, sencillamente sublime.
astrónoma
a las 20:46
Un gran concierto!!
Lo peor: la visibilidad del Palau (algunas localidades no merecían el elevado precio de las entradas)
Lo mejor: las canciones! Todas ellas sublimes! A mi me da igual si hablan demasiado, porque cuando tocan… son geniales!
Leonor
a las 0:38
Yo vi a los Kings en Madrid, y desde entonces son mi grupo favorito! Tocaron como ningun otro grupo (por ej The Cure) ha sabido hacer, el concierto mejor al que he asistido en mi vida. Son geniales!