
Los que como nosotros no cuentan el año en meses sino en festivales están de enhorabuena. El trimestre es largo, el Primavera Club 09 y Navidad aún quedan algo lejos, sí, pero una cita ineludible con la música vuelve la semana que viene, tiene forma de festival y no tiene lugar en ninguna sala de conciertos, sino en el cine. Si fuera algo nuevo les preguntaría si ya han adivinado de qué se trata, pero dada la cada vez mayor envergadura del evento se lo suelto sin más dilación: la séptima edición del festival In-Edit Beefeater, que se celebrará entre el 29 de octubre y el 8 de noviembre. Con algunas novedades, un cartel tan ecléctico como interesante y en plena fase de consolidación como pilar del género que son los documentales musicales (recordemos que además de en Barcelona el festival se celebra en cuatro otros países de Centro y Suramérica: México, Chile, Argentina y Brasil), no diremos que el de este año promete ser el mejor In-Edit, pero sí que uno de los mejores, de eso no cabe duda. Razones hay varias. ¿Quieren saberlas? Un pequeño clic y se las contamos.
La primera, evidentemente, es su programación, elemento sin el cual un festival no sería nada y la principal causa de éxito o fracaso del mismo. Vale que Anvil, el aclamado filme sobre la banda de metal canadiense, se ha quedado fuera por motivos ajenos a la organización (money, money, la competencia es dura, ya se sabe), pero aún y siendo un profano en el mundo de los documentales me atrevo a afirmar que aquél que se queje de la selección de películas lo hará por puro vicio. En total serán 45 documentales divididos en seis secciones los que harán las delicias de todo tipo de paladares. De la influencia mundial de la música brasileña a las historias reales de los cantantes de folk que habitan la América sureña actual pasando por la mítica noche de 1968 en que Johnny Cash le cantó a los reclusos de la cárcel de Folsom o la tertulia que mantienen Quico Pi de la Serra y Enric Montefusco (Standstill) sobre el nuevo boom de la música en catalán. Sin olvidarnos del homenaje a Peter Whitehead, precursor de los clips musicales y del que se proyectarán tres de sus trabajos, la reflexión sobre el declive de los imperios acompañada de la deconstrucción de la Marcha Radetzky de Strauss a cargo, entre otros, de Vic Chesnutt, miembros de Silver Mt. Zion y Guy Picciotto (Fugazi), el repaso a los 40 años de carrera de Neil Young o el mockumentary ‘This Is Spinal Tap’, que recoge todas las bromas habidas y por haber en el mundo del heavy metal. Muchas cosas, ya lo ven, y aún y así no les recomendaremos ninguna, porque no somos expertos en la materia, porque no hemos visto ninguno de los documentales y porque al fin y al cabo el In-Edit también consiste en arriesgar, probar y (normalmente) disfrutar.
La segunda de las razones es la gran novedad de esta edición y la muestra inequívoca de que las peticiones de muchos feligreses del festival durante años han sido escuchadas. Sí, señores, sí, en esta ocasión habrá los anhelados conciertos. Serán solamente tres, pero dados los protagonistas la cifra se antoja más que suficiente: por un lado Standstill, grupo fetiche de la organización, ofrecerán una velada íntima en formato dúo en la sala Apolo en la que seguramente acabarán de exprimir el (larguísimo) tirón de su Vivalaguerra. Por el otro, uno de los pioneros del free jazz, Sunny Murray, actuará con su banda Sunny Murray’s Trio en el Jazzroom, y finalmente Jörg Burger (The Modernist) hará lo propio en el cine Rex presentando una nueva banda sonora en el marco del ciclo Live Soundtracks. (Un apunte: para acceder a cualquiera de los tres espectáculos deberá pagarse entrada).
La tercera y última, por aquello de no eternizarnos con el megapost, son las también tres charlas, encuentros o mesas redondas (llámenlo como quieran) que habrá en el Palau de la Virreina. En este caso todas serán gratuitas hasta completar el aforo y destaca la presencia de Vincent Moon (el de los concerts à emporter de La Blogotheque), que después de defraudarnos un poquito el año pasado (y 2) con su particular visión de The National presenta un documental en el que se relatan los cinco conciertos seguidos que R.E.M. dio en el Olympia Theatre de Dublin. Otra cara ilustre será la de Joe Boyd, que nos contará batallitas acerca de la producción del debut de Pink Floyd o de cómo descubrió a Nick Drake. Casi nada.
Y si todo esto les parece interesante no olviden consultar los precios de los abonos y las entradas sencillas (que ahora también se pueden comprar de última hora en las taquillas de los cines), imprimanse una parrilla como la de la imagen para tener claro qué, cuando y dónde ver un documental y hagan de las dos salas del Aribau Club y del cine Rex sus casas. Yo, de no ser por la sangrante ausencia del ‘Live at the Isle of Wight 1970′ de Leonard Cohen ya tendría mi abono de 15, je. Pues eso, que nos vemos en los cines.









