
Es probable que el valor real de un disco no venga dado tanto por la calidad inherente a él como por la relevancia que logre conservar pasado un tiempo. Es por ello que a veces es necesario desconectar durante un rato de la vorágine de novedades que nos sepultan y retroceder unos pasos, más o menos según la ocasión. Ya hace dos años que Justin Vernon emergió de la nada con su oda atemporal para Emma, con su disco minúsculo de nueve pensamientos fugaces, grabados precariamente en una cabaña en Wisconsin como terapia, respuesta al aburrimiento o simple necesidad. Hace dos años el señor Vernon tuvo la necesidad de dejarlo todo atrás porque sí, sin la menor intención de que un disco fuera el resultado de todo aquello. Y seguramente For Emma, Forever Ago sea algo tan bonito porque la historia detrás es también preciosa, con el contrapunto triste de todas las grandes historias. Y es posible que un bochornoso martes de agosto este disco de invierno, de gelidez, aislamiento y solitud, vuelva a vivir y te transporte a su lugar secreto, que ya compartiste en su día y has comprobado que sigue igual, infalible y reconfortante pese a todo. Puede que el mayor logro de este disco sea que, gracias a su sencillez, hay un hilo invisible que une y hace fluir todas las canciones como si nos llevara tiernamente de la mano, o que te rompa el corazón cuando Vernon pregunta qué es lo que se habrá perdido y lo repite y lo repite y lo repite mientras de fondo se oye una batería furiosa a destiempo. Porque este es un disco sutil pero desgarrador, que desborda y abraza a partes iguales, como el cristal empañado de su portada, que amaga con el mundo exterior desde la comodidad que supone el otro lado de la ventana. Aunque sea agosto y al final todo haya salido bien. Así que sí, es probable que un disco no alcance su valor real hasta que, pese al tiempo, sigamos sintiendo lo mismo con él.

“This is not the sound of a new man
or crispy realization
It’s the sound of the unlocking and the lift away“.
(Bon Iver – ‘Re:Stacks’)








Antena&Saltarín
a las 20:42
Aleix, tens la regla o que? xdd
ANa
a las 8:06
con este disco me pasa exactamente lo mismo, me sigue quitando capas cada vez que lo escucho…
jo sí que tinc la regla, jajaja!!
bohemiet
a las 12:41
precios comentari sobre este meravellos i atemporal disc…
l´enhorabona
mònica
a las 20:06
“con el contrapunto triste de todas las grandes historias”, aleix ets un poeta!