11/02/2009

La promotora estadounidense Live Nation no tenía suficiente con haber conseguido contratos en exclusiva con Madonna y U2 para repartir beneficios (de merchandising, giras, etc) […]

La promotora estadounidense Live Nation no tenía suficiente con haber conseguido contratos en exclusiva con Madonna y U2 para repartir beneficios (de merchandising, giras, etc) durante los próximos años. Querían más. Y ahora, en plena paranoia de crisis global, anuncian que se fusionan con Ticketmaster, la empresa líder en venta de entradas en Estados Unidos (el 80% se compra a través de ellos). De hecho, técnicamente ha sido Ticketmaster quien ha comprado Live Nation, aunque de cara a la galería será una unión valorada en 2.500 millones de dólares, que no hace demasiada gracia a mucha gente porque creará un auténtico monopolio en el sector de los conciertos en Estados Unidos. Que una sola empresa controle a partir de ahora, por poner un ejemplo, los próximos discos de Madonna, todo su merchandising, sus conciertos y además la venta de sus entradas es lo más cercano a un monopolio que podemos ver en el mundo de la música hoy en día.

Lo que hace años hacían cuatro empresas diferentes, a partir de ahora lo hará una, que se llamará Live Nation Entertainment y, como cuentan en El Mundo, estará participada al 50% por cada empresa. Algunos dicen que podría subir el precio de las entradas, Bruce Springsteen está muy cabreado porque en la venta de su recién anunciada gira estadounidense sus fans fueron dirigidos a una especie de subasta por las entradas donde pagaron mucho más que su precio (todo vía Ticketmaster), y al parecer las leyes anti-monopolio de Estados Unidos podrían ralentizar el proceso.

Y la cosa no acaba aquí, porque actualmente la empresa líder en venta de entradas en España, Tick Tack Ticket, también ha pasado a formar parte de Ticketmaster, y la promotora líder, Gamerco, firmó un contrato de alianza con Live Nation, así que la dominación se expande, aunque no tenemos claro cómo nos afectará aquí. Para nosotros todo estará más unificado y parecerá más sencillo; ellos, como siempre, se enriquecerán mucho más, cada vez menos personas, y tendrán libertad absoluta de movimientos. Da como miedo, ¿no?

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