Opinión

El otro día, buscando alguna cosa que no recuerdo, llegué hasta un antiguo blog en el que trabajé, y decidí rescatar de ahí dos artículos. Uno es un texto absolutamente fanático para conmemorar el décimo aniversario de OK Computer (de Radiohead), que ya colgaré algún día. El otro es una reflexión que traduje en su momento del blog Puddlegum, ahora Chasing Lions, sobre la industria musical, los grupos pequeños y los discos. Todos nos lo hemos planteado en algún momento u otro, pero quizá merece la pena dedicar unos minutos más a leer y pensar sobre ello… Después del salto.

Imagina dedicar doce meses a trabajar en tu nuevo disco. Das forma a las estructuras de las canciones y consigues que cada canción transmita una emoción a su manera; todo está medido. Tu discográfica independiente te paga para que grabes el disco en un estudio profesional, costándoles eso 30.000 dólares, con un contrato diciendo que pagarás el coste de la grabación y producción en caso que el disco no llegue a las 15.000 copias vendidas.

Todo está planeado. Dentro de seis meses el disco será editado. Los planes de marketing están elaborados, las sesiones de fotos programadas, y tu página web está siendo rediseñada. No puedes dormir por la noche ante los gastos que van sumando, pero confías en que la gente compre el disco y te venga a ver cuando estés de gira. Dos meses antes de la salida prevista, tu agencia de marketing empieza a mandar copias promocionales a blogs musicales de confianza y otros medios. Te emocionas al leer la respuesta de los bloggers. Empieza a crearse demanda por el CD, unos cuantos mp3s se envían para que la gente tenga un primer contacto… pero eso era de esperar.

Entonces algo sale mal. Alguien que ha recibido la copia promocional decide colocar el disco en un sitio Torrent. Ahora cualquiera puede bajarse tu disco gratis y tú no verás ni un sólo céntimo.

Aunque quieres que la gente escuche tu música, también quieres cumplir con la parte de tu contrato que requiere que vendas 15.000 copias. Las preguntas inundan tu cabeza: Cuando el disco salga oficialmente, ¿lo comprará la gente? ¿O lo descargarán gratis? Si no vendes suficientes copias deberás pagar a la compañía discográfica.

Esta es la situación que la mayoría de artistas afronta hoy en día. Como consumidores, creemos que tenemos el derecho de tener acceso completo a la música, y nos disgusta la idea de tener que pagar por ella. La grabación y el marketing de la música no es gratis, y los consumidores de música no deberían esperar que el resultado final así lo fuera.

Ahí queda eso.

EDIT: En JNSP hablaban precisamente de esto hace unos días. Más leña al fuego…

6 comentarios

  1. WoLfWOoD el Martes, 9 de septiembre de 2008 a las 12:09

    Ok, ahora deja la demagogia a un lado y la utopia de la simplicidad del mercado a otra. Que el Sr. Bautista y el energúmeno de Ramoncín haya llegado a penetrar en la opinión de la gente me parece todo un hito para su mensaje sin sentido.

    Has pensado que todo el hype que crea el márqueting y la distribución por internet recaerá en más conciertos y más beneficios de sus conciertos? Por qué motivo, entonces, las discográficas se ven involucradas en la distribución de los discos por las redes P2P, para joder a sus artistas?

    Creo que todos sabemos que el beneficio obtenido por un artista de la venta de sus discos es menor comparado con otras fuentes de ingresos. Discursos como el tuyo vienen a simplificar y apoyar un modelo de negocio que no es ni mucho menos tan simple como lo pintas y que se encuentra obsoleto.

    Aprobar la descarga ilegal de contenidos es el otro extremo, igual de reprobable, pero todos sabemos que la solución no se encuentra en ningún extremo, verdad?

  2. indiespot el Martes, 9 de septiembre de 2008 a las 12:17

    Ei Wolfwood,

    Ante todo, es un texto traducido de otro blog que me pareció interesante, no es mi propia opinión, sólo pretendía generar un poco de debate.

    Ya sé que los directos ahora son la fuente principal de ingresos de un grupo, pero eso funciona a partir de los grupos medianos hacia arriba. Los grupos pequeños, ahora mismo ni venden una mierda ni ganan suficiente dinero con sus conciertos. Y hay que seguir pagando el estudio de grabación, los instrumentos, y la edición de los discos. Es más, hacer un concierto tampoco es barato (transporte, comida, equipo), así que tampoco caigamos en el error de decir “ahora hay más conciertos, los grupos ganan más”.

    Yo no estoy en contra de bajar música, soy el primero que lo hace. Estoy en contra de dejar de comprar discos sólo porque ya tenemos las canciones en el ordenador o en miles de CD-R. :)

  3. altatt el Martes, 9 de septiembre de 2008 a las 12:52

    Realmente los contratos de los grupos con las discográficas funcionan así? Si es así, lo que debería cambiarse son este tipo de contratos, totalmente desfasados.

    Personalmente, estoy a favor de bajar música, gratis, pero también estoy en contra de dejar de comprar discos, igual es porque pertenezco a una generación que creció con la ilusión que te producía el hecho de poder comprarte el CD de tu grupo favorito, del que casi no podías escuchar nada en ningún sitio.

    De todos modos, gracias a internet y a la escucha gratuita de música, legal o ilegal, también se ha conseguido que existan muchísimos más grupos que antes. Ahora salen grupos, buenos y malos, de debajo las piedras.

  4. Jordi el Martes, 9 de septiembre de 2008 a las 15:04

    El que li falta a aquest article és una bona crítica a la indústria en si i als responsables de l’explotació de drets, autèntics pirates apatrides de l’SGAE i altres aus en busca de carronya en acomular diners que no els pertoquen.
    Segurament el problema radica en que s’està (si no ho ha fet ja) trencant la roda aquella que tots coneixem i que suposava un benefici brutal per a les companyies (mai cap els grups) en relació al rendiment econòmic entre el que costavas fer els cd’s i els 20 euros per disc que ens han estat robant fins ara.
    El que ha passat i que és super positiu, és que s’ha acabat la mercantilització de la cultura i estem a la “passada pel forro” dels drets d’autor. La relació entre l’artista i el consumidor (ara ja no comercial) es més directa i sincera ja que el grup es guanya la vida amb els concerts sense intermediaris. Evidentment que amb els concerts de grups mainstream segueix havent-hi grans intermediaris, però el sou d’un catxe és una passada en el que tots hi surten guanyant mentre nosaltres paguem 20-30-40 euros per veure’ls, per més mostres aneu a l’article que es va publicar aquí fa un temps.
    Sobre els grups petits, ara tenen moltes eines autosuficients per donar-se a conèixer i l’autogestió dels discs el rentabilitzen amb els directes, on si que realment es on justifiquen aquesta pasta gastada.

    D’altra banda el que hauria d’haver comentat (ni que fos de passada) el redactor d’aquest article és el tipus de contracte que signen els grups, fets per rendiment. Això és ser un esclau i no en Cristiano Ronaldo :-)

  5. Jordi el Martes, 9 de septiembre de 2008 a las 15:09

    I afegeixo una pregunta:

    Quin grup relativament petit signa un contracte pensant que vendrà 15.000 còpies? Sabent com estan les coses és un suicidi!

  6. adminor el Miércoles, 10 de septiembre de 2008 a las 08:51

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