“Qué va a ser de todo / Cuando ya no quede nada / Se oyen ya sus pasos / Y se encienden las armas / Pronto no quedará nada” fue el último estribillo que sonó el viernes 22 de febrero en la sala Apolo de Barcelona, que acogió uno de los conciertos del festival In-somni 2008 (con L’Avalanch -a los que no vi- sustituyendo a última hora a los mucho más apetecibles Catpeople, y Dorian, que me siguieron pareciendo una farsa en directo, acompañando a La Habitación Roja). Jorge, el cantante de La Habitación Roja, presentó la canción ‘Cuando Ya No Quede Nada‘ diciendo que cuando ya no quede nada quedará el recuerdo de noches como la de anteayer. Dicen por ahí que el de ayer fue el último concierto de La Habitación Roja en Barcelona, que ya se despidieron el pasado verano del Contempopránea y que ésta es algo así como su gira final. Sinceramente no lo sé, pero las palabras de Jorge cobran sentido, además del derroche de entrega que dieron en el escenario el viernes, como si realmente fuera una de sus últimas noches juntos.
La verdad es que iba con cierta retiscencia a verlos en directo, porque su último disco Cuando Ya No Quede Nada no me había convencido todo lo que hubiese esperado, pero al cabo de 10 minutos de haber empezado tuve que rendirme ante el cuarteto valenciano. LHR ofrecieron un conciertazo, con una selección perfecta de temas, sobre todo de sus dos últimos discos y en su vertiente más eléctrica (empezaron con ‘La vida moderna‘, y cayeron ‘Scandinavia‘, ‘Nuevos tiempos‘, ‘El eje del mal‘, ‘París ardiendo‘, ‘Nunca ganaremos el mundial‘, ‘Fotógrafo del alma‘, ‘Posidonia‘ (que presentaron como su canción favorita), una eufórica ‘Van a por nosotros‘, la clásica ‘La edad de oro‘, y la final y devastadora ‘Cuando ya no quede nada‘). Así, La Habitación Roja dieron en éste, uno de sus supuestos últimos conciertos, una lección de lo que ha sido su larga historia: la de ser un grupo que siempre ha superado sus limitaciones musicales con voluntad, entrega, y que ha sabido pese a ellas dar forma a grandes canciones de pop guitarrero. Y, visto lo visto ayer, el balance es más que positivo. Mereció la pena.









Quée?? que es el final de lhr? Bueno, menos mal que vi el anterior en razz presentando el Cuando ya no quede nada. Quería haber ido el viernes pero surgió otra cosa. A quien no me perdió es a Lori Meyers presentando disco en abril y en apolo… que todavía no les he visto en directo.
La veritat és que després que em recordessis ara cançons com ‘Van a por nosotros’ o ‘La edad de oro’ m’he penedit de la meva pròpia reticència a anar-los a veure.
Van a por nosotros fins q ben bé no va començar a cantar el Jorge no vaig recordar quina cançó era XD vaia fan estic fet ¬¬
i després vaig recordar ‘Capital’… buf!
Uno de los grupos españoles más grandes, sin lugar a duda.
Buen blog el tuyo.
Un saludo.
argh, quina ràbia, vull comentar però tariria els meus principis, així que no diré res d’interès.
només he sentit Capital una vegada en directe i vas ser tu qui me la va avançar, mai he sabut reconèixer pels 4 primers acords de quina cançó es tracta, i menys en els concerts on tinc mil inputs que em distreuen (has vist que guapu està el Pau, oh el Jorge té mil canes)
enfi, que gràcies pel link fresc xd
[...] Pero había otro grupo esa noche, y esos eran La Habitación Roja, formación valenciana con seis discos a sus espaldas aunque muchos parezcan ignorarlo. Con mucha menos expectación y la sensación de tenerlo todo en contra, los de Jorge Martí salieron con un par tirando de temas antiguos en las tres primeras canciones. Es cierto que musicalmente no están al nivel de la espectacularidad de Vetusta Morla, pero hay que reconocerles que hacen grandísimas canciones que calan hondo. El de ayer fue un concierto de grandes éxitos, recuperando canciones de todos sus discos sin recaer en exceso en el último, Cuando ya no queda nada, un disco que gana con el tiempo: cayeron ‘Crónico‘, ‘Mi habitación‘, la colosal ‘Van a por nosotros‘, ‘El eje del mal‘, ‘La vida moderna‘, ‘Posidonia‘, y ponían la guinda como es habitual con ‘La edad de oro‘. Jorge anunció que no les íbamos a ver durante mucho tiempo, esperemos que ‘por culpa‘ de un nuevo disco, y los (no demasiados) fans que vibramos con el concierto salimos plenamente satisfechos de un concierto cuyo sonido no acabó de cuajar pero que en entrega igualó el de Vetusta Morla. Y seguimos creyendo en lo increíble. [...]